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Notas:
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Tal vez el título parezca no tener sentido, sin embargo tiene una estrecha relación con mi vida, mi hijo más pequeño se llama Claudio.
Este conjunto de expresiones son el fruto de mi pensamiento y la permanente preocupación por el hombre y toda expresión de vida.
Mi asombro permanente ante una gota de agua que al rayo de luz en mil colores se desgrana, la flor y el fruto, como expresión fascinante de la vida, y la muerte, en la cual el hombre se transforma y llega a esa dimensión incognoscible en la cual sólo el Creador tiene cabida.
Vayan, pues hijos de mi vida, a recorrer los caminos que vuestro destino tenga, y habré de prolongar mi vida en cada labio que mi verso pronuncie.[Intr. Herbert López]
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