La comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología (D) comenzó a tratar un proyecto de ley que busca garantizar la libertad de pensamiento y la neutralidad ideológica en el sistema educativo provincial. La propuesta, impulsada por la diputada Brenda Buchiniz (Cumplir), generó un extenso intercambio entre los distintos bloques, con posturas contrapuestas en torno al alcance de la iniciativa, el concepto de adoctrinamiento y los límites de la libertad de cátedra.
Buchiniz planteó la necesidad de establecer reglas claras que delimiten el alcance de la libertad de cátedra y advirtió sobre situaciones que, según señaló, se repiten en las aulas. En ese sentido, sostuvo que “la libertad de cátedra no permite adoctrinar a nuestros hijos” y remarcó que el objetivo es evitar que docentes transmitan posicionamientos políticos o ideológicos en el contexto áulico, y que los estudiantes puedan “elegir y no sean obligados o influenciados”.
El proyecto propone, entre otros puntos, la supervisión de contenidos y actividades por parte del Consejo Provincial de Educación, la incorporación de un régimen de sanciones —con faltas leves, graves y muy graves— y la creación de un registro de docentes sancionados por situaciones de adoctrinamiento.
Durante el debate, el diputado Francisco Lepore (Avanzar) rechazó el proyecto y expresó preocupación por el impacto que podría tener la regulación de la libertad de cátedra propuesta sobre el pensamiento crítico, un principio que consideró fundamental del sistema educativo. “Cuando nosotros regulamos la libertad de cátedra, se extingue la libertad de cátedra”, sostuvo, y alertó que la iniciativa podría transformar esa garantía en “una práctica vigilada”.
En otro tramo, dijo que la libertad de cátedra es la garantía constitucional al pensamiento crítico y sostuvo que “siempre que se milita la neutralidad se milita una idea de fondo”. “Quien dice que en las aulas no hay que hacer política, viene lo peor de la política, que es perseguir al que piensa distinto”, expresó.
Desde Juntos, la diputada Carina Riccomini manifestó su rechazo a la iniciativa al considerar que no propone garantizar una mejor educación sino “coartar de alguna manera lo que se habla en las aulas”. La legisladora puso el foco en el proceso formativo de los estudiantes y en el rol de las familias para abordar situaciones que pudieran aparecer, más que a través de sanciones.
Su par de FIT-U, Julieta Ocampo, cuestionó el enfoque del proyecto y afirmó que “ningún pensamiento libre es neutral”, al considerar que tanto la escuela como el Estado “tienen una ideología”. Desde esa perspectiva, sostuvo que no corresponde calificar como adoctrinamiento la expresión de opiniones en el aula y advirtió que la iniciativa podría implicar una subestimación de los estudiantes.
En tanto, Mónica Guanque (Democracia Neuquén) observó que se trata de un proyecto “válido” pero opinó que hay aristas que hay que proteger. En ese sentido, pidió precisar la definición de “adoctrinamiento” e incorporar un artículo para resguardar la libertad de cátedra. Asimismo, sugirió incluir instancias previas de mediación antes de aplicar sanciones.
El tema se mantendrá en comisión.
En otro orden, el cuerpo analizó dos proyectos de declaración. Uno de ellos para declarar de interés la publicación del libro “La base China en Neuquén, ¿En la ruta de la seda?”, del autor Daniel Baum, impulsado por el diputado Carlos Coggiola (Neuquén Federal). Y el otro hace lo propio con una iniciativa del diputado Gerardo Gutiérrez (MPN) para respaldar la realización del XX Congreso de Capítulos Estudiantiles de la Society of Petroleum Engineers (SPE) Argentina, que se llevará adelante del 12 al 16 de octubre en la ciudad de Neuquén. En el marco de este último, participó Juan Chasvin quien exlicó detalles del evento.
Neuquén, 30 de abril de 2026.