Las diputadas Brenda Buchiniz (Cumplir) y Cecilia Papa (Democracia Neuquén) presentaron un proyecto de resolución que propone modificar el Reglamento Interno de la Legislatura para que los proyectos parlamentarios reciban tratamiento en comisión dentro de un plazo máximo de 90 días corridos desde su ingreso o, en su defecto, en la segunda reunión ordinaria posterior a su presentación. La iniciativa busca garantizar que todas las propuestas ingresen al debate legislativo, sin alterar las facultades de las comisiones para resolver sobre su contenido.
La modificación incorpora nuevos párrafos a los artículos 100 y 106 del Reglamento Interno. La iniciativa establece que se entenderá por "tratamiento efectivo" la identificación del expediente en comisión, la exposición de su objeto y la posibilidad de que sus autores fundamenten la propuesta ante sus integrantes.
El proyecto aclara que la obligación de brindar tratamiento a una iniciativa no implica la emisión de un despacho favorable. En ese sentido, las comisiones conservarán la facultad de aprobar, rechazar, introducir modificaciones, solicitar informes, convocar a especialistas, continuar el análisis del expediente o recomendar su archivo, conforme a las atribuciones previstas en el Reglamento.
Además, prevé que, si transcurre el plazo establecido sin que el proyecto haya recibido tratamiento efectivo, cualquiera de sus autores podrá informar el incumplimiento a la Presidencia de la Cámara y a la Comisión de Labor Parlamentaria, que deberán emplazar a la comisión correspondiente para incorporar de manera obligatoria el expediente al temario de una reunión. También dispone que la Secretaría Legislativa informe trimestralmente a Labor Parlamentaria sobre los incumplimientos reiterados e injustificados.
Fortalecer el debate parlamentario
En los fundamentos, las autoras sostienen que existe una cantidad significativa de iniciativas parlamentarias que permanecen sin tratamiento en comisión durante meses o incluso años y que, mientras tanto, la actividad legislativa se concentra principalmente en proyectos impulsados por el Poder Ejecutivo o en declaraciones de interés.
En ese marco, afirman que la falta de tratamiento debilita el rol del Poder Legislativo como ámbito de debate, control y producción normativa. Agregan que la propuesta apunta a fortalecer el pluralismo parlamentario, evitar desigualdades entre los representantes y brindar mayor transparencia al funcionamiento de la Cámara, al asegurar que ninguna iniciativa permanezca indefinidamente sin ser debatida.
"Esta reforma propone una regla simple, transparente y aplicable a todos por igual. No crea privilegios, no modifica las mayorías y no condiciona el sentido del voto de ningún legislador. Solamente garantiza que ninguna iniciativa pueda quedar indefinidamente olvidada", destacan.
El proyecto (18481) ingresó por Mesa de Entradas el 28 de julio